Escúchate
a ti mismo cuando oras! Alguien te esta escuchando; no le hables a Dios como si
El no te oyera. No hay necesidad de decir “Señor Jesús” después de cada frase.
Creo que todos lo hemos hecho alguna vez y mi conclusión es que lo hacemos
porque pensamos que Dios no nos esta escuchando. Se nos hace difícil comprender como alguien a quien no vemos
pueda escuchar lo que decimos. Así que, lo entiendas o no, Dios si escucha.
Dios ha visto cada lagrima y ha escuchado cada oración. Cuando oras, háblale a
Dios como le hablarías a un amigo. Por ejemplo, no repetirías el nombre de la
persona con la cual estas hablando después de cada frase. Tampoco, necesitarías
levantar tu voz sin ninguna razón o estarías hablando con alguien sobre algo
que quieres decirle a todos los demás.
Déjame explicar esto ultimo… He notado esto muchas veces...
He oído a gente orar, pero en vez de hablarle a Dios le están predicando a
todos los demás...
Volviendo
al punto, creo que debemos ser conscientes de lo que decimos cuando oramos.
Necesitamos orar/adorar en Espíritu y en verdad, lo cual significa que debemos
elegir cuidadosamente las palabras que usamos en vez de repetir frases
“Cristianoides”.
En
conclusión, nuestra oración debe ser sincera, Dios se merece lo mejor de
nuestra parte.
Karol
Krawchuk

No comments:
Post a Comment